
Conocer tu propia oscuridad es el mejor método para tratar con la oscuridad de otras personas.
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Sin libertad no puede haber moralidad.
El encuentro de dos personalidades es como cuando entran en contacto dos sustancias químicas: si se produce alguna reacción, ambas son transformadas.
El péndulo de la mente oscila entre lo que tiene sentido y lo que no, no entre lo correcto y lo incorrecto.
La persona que no haya pasado por el infierno de sus pasiones no las ha superado aún.
Nadie, mientras se mueva entre las caóticas corrientes de la vida, está libre de problemas.
Cuando uno no entiende a una persona, tiende a considerarla como un tonto.
Cuando no se toma conciencia de una situación interna, aparece exteriormente como destino.
Donde reina la sabiduría, no existe conflicto entre pensar y sentir.
La plenitud no se alcanza cortando una porción de uno mismo, sino integrando todas las partes.
Cada vida humana tiene potencial, si ese potencial no se cumple, entonces esa vida se habrá malgastado.
No podemos cambiar nada hasta que no lo aceptemos. Condenar no libera, oprime.
La palabra felicidad perdería sentido si no fuera balanceada por la tristeza.
Toda forma de adicción es mala, no importa si la droga es el alcohol, la morfina o el idealismo.
A menudo, las manos resuelven misterios que el intelecto no ha podido resolver.
Comprender no cura el mal, pero es una ayuda definitiva, en la medida en que uno pueda enfrentar una oscuridad comprensible.
Si una persona no sabe qué es alguna cosa, saber lo que no es aumenta su conocimiento sobre la misma.
En la vida, la cosa más pequeña con sentido, vale más que algo grandioso que carezca de él.
No debemos pretender comprender al mundo únicamente utilizando nuestro intelecto.
La palabra “creer” es muy difícil para mí. Yo no creo. Debo tener una razón para ciertas hipótesis. Si sé una cosa, por eso la conozco; no necesito creer en ella.
Consideramos felices a aquellos que desde la experiencia de vida han aprendido a sobrellevar sus males sin ser derrotados por ellos.
Todos los trabajos del hombre tienen su origen en la fantasía creativa. ¿Qué derecho tenemos para despreciar a la imaginación?
El atardecer del ser humano también debe tener un significado propio, y no ser simplemente un complemento lamentable de su amanecer.
En ocasiones, existe tanta diferencia entre el genio y sus cualidades humanas, que hace que uno se pregunte si tener un poco menos de talento no hubiese sido mejor.
El desarrollo mental progresivo significa, en efecto, la extensión de la conciencia.
El vino de la juventud no siempre se aclara con los años; a veces se vuelve turbio.
¿Cómo puedo ser real si no emito una sombra? Debo tener también un lado oscuro si voy a estar completo.
Según se dice, ningún árbol puede crecer hasta el cielo sin que sus raíces hayan llegado al infierno.
El mejor trabajo político, social y espiritual que podemos hacer es el de retirar la proyección de nuestra sombra de los demás.
La primera mitad de la vida se encarga de formar un ego saludable, la segunda mitad es ir hacia adentro y dejarlo ir.
Las palabras son como animales, vivos y con voluntad propia.
No cometeré la estupidez de moda de considerar todo lo que no puedo explicar como fraude.
El ser humano no es una máquina que puede ser reprogramada para diferentes propósitos, dependiendo de la situación, esperando que funcione de la misma forma que antes. Este, carga su historia completa con él, en su estructura está escrita la historia de la humanidad.
La soledad no proviene de no tener gente a tu alrededor, sino de la incapacidad de comunicar las cosas que son importantes para uno, o de tener ciertos puntos de vista que para otros son inadmisibles.
Fuente: Frases célebres de Carl Jung Carl Gustav Jung (1875-1961), Fundación El Libro Total proyecto de responsabilidad social e intelectual de la firma Sistemas y Computadores S.A.
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