Cien años de soledad: fragmentos seleccionados │primera parte

Se reunían a conversar sin tregua, a repetirse durante horas y horas los mismos chistes, a complicar hasta los límites de la exasperación el cuento del gallo capón, que era un juego infinito en que el narrador preguntaba si querían que les contara el cuento del gallo capón, y cuando contestaban que sí, el narrador decía que no les había pedido que dijeran que sí, sino que si querían que les contara el cuento del gallo capón, y cuando contestaban que no, el narrador decía que no les había pedido que dijeran que no, sino que si querían que les … Continúa leyendo Cien años de soledad: fragmentos seleccionados │primera parte

La loca de la casa: fragmento

M. se equivocaba al creer que yo me había portado como una sinvergüenza y yo me equivocaba al pensar que M. era el hombre de mis sueños. Un ser maravilloso al que yo había perdido por mi nerviosismo y por mi torpeza. Intenté por todos los medios explicarle mi versión o que alguien se la explicara, pero ni mis cartas (traducidas al inglés por un profesional) ni mis intermediarios lograron llegar a él. Durante varias semanas me abrasé de desesperación por el malentendido. No podía soportar la idea de que Él, precisamente Él, El Hombre De Mi Vida, pensara de … Continúa leyendo La loca de la casa: fragmento

La conciencia: cuento de Adela Zamudio (1854-1928)

Acababa de cometer un crimen, y horrorizada llamé en mi auxilio a la religión. Con ademán solemne, la religión puso en mis manos una moneda, cuyas dos caras representaban mis buenas y malas acciones. Emprendí la subida por un sendero escarpado que se elevaba al cielo, y al avanzar, examiné la moneda. Desde luego, hallé pintada en ella, con vivo colorido, toda la fealdad odiosa y repugnante de mi mala acción. Rápida, instintivamente, volquéla al punto, y en el reverso, traté de descubrir, con trabajo, algunas sutiles circunstancias que atenuaban mi culpa. Así marché examinando alternativamente, las dos caras opuestas … Continúa leyendo La conciencia: cuento de Adela Zamudio (1854-1928)

El hombre que fue Jueves: duelo filosófico

Fragmento de la novela El hombre que fue Jueves, de G. K. Chesterton La verdad es que valía la pena de oír hablar a Mr. Lucian Gregory –el poeta de los cabellos rojos– aun cuando sólo fuera para reírse de él. Disertaba el hombre sobre la patraña de la anarquía del arte y el arte de la anarquía, con tan impúdica jovialidad que –no siendo para mucho tiempo– tenía su encanto… Día memorable, para muchos, aunque sea por aquel crepúsculo turbador. Día de recordación para otros, porque entonces se presentó por vez primera el segundo poeta de Saffron Park. Por … Continúa leyendo El hombre que fue Jueves: duelo filosófico

Jean Paul Sartre │ El existencialismo es un humanismo

El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho. Así, pues, no hay naturaleza humana, porque no hay Dios para concebirla…  El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del existencialismo. Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es… En el fondo, lo que asusta en la doctrina que voy a tratar de exponer ¿no es el hecho de que deja una … Continúa leyendo Jean Paul Sartre │ El existencialismo es un humanismo

Pär Lagerkvist │El ascensor que bajó al infierno

El señor Smith, un próspero hombre de negocios, abrió el elegante ascensor del hotel y, amorosamente, tomó del brazo a una grácil criatura que olía a pieles y a poder. Se acurrucaron juntos en el blando asiento, y el ascensor empezó a bajar. La mujercita le ofreció su boca entreabierta, húmeda de vino, y se besaron. Habían cenado en la terraza, bajo las estrellas. Ahora salían a divertirse. —Cariño, qué divinamente lo pasamos arriba —susurró ella—. Qué poético fue estar allí contigo, sentados bajo las estrellas. Así tiene que ser el verdadero amor. Porque tú me quieres, ¿no es cierto? … Continúa leyendo Pär Lagerkvist │El ascensor que bajó al infierno

Emily Brontë: Cumbres borrascosas

¿Ves esas arrugas que tienes entre los ojos, y esas espesas cejas que se contraen en lugar de arquearse, y esos dos negros demonios que jamás abren francamente sus ventanas, sino que centellean bajo ellas corridas, como si fueran espías de Satanás? Proponte y esfuérzate en suavizar esas arrugas, levantar esos párpados sin temor y convertir esos demonios en dos ángeles que vean siempre amigos en dondequiera que no haya enemigos indudables. No adoptes ese aspecto de perro cerril, que parece justificar la justicia de los puntapiés que recibe y que odia a todos tanto como al que le maltratara. … Continúa leyendo Emily Brontë: Cumbres borrascosas

Octavio Paz: prohibiciones y autorizaciones

En toda sociedad funciona un sistema de prohibiciones y autorizaciones: el dominio de lo que se puede hacer y de lo que no se puede hacer. Hay otra esfera, generalmente más amplia, dividida también en dos zonas: lo que se puede decir y lo que no se puede decir. Las autorizaciones y las prohibiciones comprenden una gama de matices muy rica y que varía de sociedad a sociedad. No obstante, unas y otras pueden dividirse en dos grandes categorías: las expresas y las implícitas. La prohibición implícita es la más poderosa; es lo que ‘por sabido se calla’, lo que … Continúa leyendo Octavio Paz: prohibiciones y autorizaciones

Zygmunt Bauman │ Deseo y amor. Hermanos. A veces, mellizos, pero nunca gemelos idénticos

El siguiente es un fragmento del libro Amor líquido (2003), escrito por Zygmunt Bauman (1925-2017), sociólogo, filósofo y ensayista polaco-británico de origen judío.  La obra se enfoca en el amor. El miedo a establecer relaciones duraderas, más allá de las meras conexiones. Los lazos de la solidaridad, que parecen depender de los beneficios que generan. En Amor líquido Zygmunt Bauman revela las injusticias y las angustias de la modernidad. Pero también expresa su esperanza en el hombre, convencido de que es posible superar los problemas que plantea la moderna sociedad líquida. El deseo es el anhelo de consumir. De absorber, … Continúa leyendo Zygmunt Bauman │ Deseo y amor. Hermanos. A veces, mellizos, pero nunca gemelos idénticos

Marcio Veloz Maggiolo │La vida no tiene nombre: fragmentos

La vida no tiene nombre (1965) es una novela de Marcio Veloz Maggiolo (Santo Domingo, 13 de agosto de 1936), poeta, ensayista, crítico literario, arqueólogo y antropólogo dominicano. Presento aquí una selección de fragmentos de esta obra, que narra la historia de un rebelde mestizo, que lideró grupos de resistencia contra la primera ocupación estadounidense en República Dominicana (1916 y 1924). Fuente: Veloz Maggiolo, M. (2013). La vida no tiene nombre. Letra gráfica, Santo Domingo. Continúa leyendo Marcio Veloz Maggiolo │La vida no tiene nombre: fragmentos