Fragmentos │Irving D. Yalom: El día que Nietzsche lloró

¿Cuánto me habré perdido en la vida sólo por dejar de mirar? ¿O por mirar sin ver? He reducido mis obligaciones a una sola: perpetuar mi libertad. Que llegue el día en que hombres y mujeres no se vean tiranizados por sus recíprocas debilidades. En solo unos minutos había pasado de la arrogancia a la modestia. ¡Qué fenómeno tan interesante! ¿Podría repetirlo? Encontrar auroras y doradas perspectivas, amar un alma plena y osada: “todos necesitamos eso”, pensó, “al menos una vez en la vida”. Se miró a los ojos: siempre podía encontrar la juventud allí. Los intérpretes siempre son insinceros; … Continúa leyendo Fragmentos │Irving D. Yalom: El día que Nietzsche lloró