• Cien años de soledad: fragmentos seleccionados │primera parte

    e reunían a conversar sin tregua, a repetirse durante horas y horas los mismos chistes, a complicar hasta los límites de la exasperación el cuento del gallo capón, que era un juego infinito en que el narrador preguntaba si querían que les contara el cuento del gallo capón, y cuando contestaban que sí, el narrador…


  • La loca de la casa: fragmento

    M. se equivocaba al creer que yo me había portado como una sinvergüenza y yo me equivocaba al pensar que M. era el hombre de mis sueños. Un ser maravilloso al que yo había perdido por mi nerviosismo y por mi torpeza. Intenté por todos los medios explicarle mi versión o que alguien se la…


  • La conciencia: cuento de Adela Zamudio (1854-1928)

    Acababa de cometer un crimen, y horrorizada llamé en mi auxilio a la religión. Con ademán solemne, la religión puso en mis manos una moneda, cuyas dos caras representaban mis buenas y malas acciones. Emprendí la subida por un sendero escarpado que se elevaba al cielo, y al avanzar, examiné la moneda. Desde luego, hallé…


  • El hombre que fue Jueves: duelo filosófico

    Fragmento de la novela El hombre que fue Jueves, de G. K. Chesterton La verdad es que valía la pena de oír hablar a Mr. Lucian Gregory –el poeta de los cabellos rojos– aun cuando sólo fuera para reírse de él. Disertaba el hombre sobre la patraña de la anarquía del arte y el arte…


  • Jean Paul Sartre │ El existencialismo es un humanismo

    El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho. Así, pues, no hay naturaleza humana, porque no hay Dios para concebirla…  El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es…


  • Pär Lagerkvist │El ascensor que bajó al infierno

    El señor Smith, un próspero hombre de negocios, abrió el elegante ascensor del hotel y, amorosamente, tomó del brazo a una grácil criatura que olía a pieles y a poder. Se acurrucaron juntos en el blando asiento, y el ascensor empezó a bajar. La mujercita le ofreció su boca entreabierta, húmeda de vino, y se…


  • Emily Brontë: Cumbres borrascosas

    ¿Ves esas arrugas que tienes entre los ojos, y esas espesas cejas que se contraen en lugar de arquearse, y esos dos negros demonios que jamás abren francamente sus ventanas, sino que centellean bajo ellas corridas, como si fueran espías de Satanás? Proponte y esfuérzate en suavizar esas arrugas, levantar esos párpados sin temor y…


  • Octavio Paz: prohibiciones y autorizaciones

    En toda sociedad funciona un sistema de prohibiciones y autorizaciones: el dominio de lo que se puede hacer y de lo que no se puede hacer. Hay otra esfera, generalmente más amplia, dividida también en dos zonas: lo que se puede decir y lo que no se puede decir. Las autorizaciones y las prohibiciones comprenden…


  • Zygmunt Bauman │ Deseo y amor. Hermanos. A veces, mellizos, pero nunca gemelos idénticos

    El siguiente es un fragmento del libro Amor líquido (2003), escrito por Zygmunt Bauman (1925-2017), sociólogo, filósofo y ensayista polaco-británico de origen judío.  La obra se enfoca en el amor. El miedo a establecer relaciones duraderas, más allá de las meras conexiones. Los lazos de la solidaridad, que parecen depender de los beneficios que generan.…


  • Marcio Veloz Maggiolo │La vida no tiene nombre: fragmentos

    La vida no tiene nombre (1965) es una novela de Marcio Veloz Maggiolo (Santo Domingo, 13 de agosto de 1936), poeta, ensayista, crítico literario, arqueólogo y antropólogo dominicano. Presento aquí una selección de fragmentos de esta obra, que narra la historia de un rebelde mestizo, que lideró grupos de resistencia contra la primera ocupación estadounidense en República Dominicana (1916 y 1924). Pero me da por…